el tiempo se acaba aquí.
Odio ser yo la que cometa errores por los dos,
odio ser yo quien llore por los dos,
odio ser la que nos piensa constantemente.
Odio tratar de no tratar,
odio imaginarte conmigo y que no estés.
Y odio, odio tu ausencia.
Quiero tenerte y no poder soltarte,
sin el sentido de aferrarme.
Ojalá nuestras mentes conecten de nuevo
y nuestros corazones estén para siempre.
Quiero que quieras estar en el mismo papel,
que quieras estar en la misma página,
poder leernos entre líneas y que estés ahí,
más presente que ausente.
Odio dibujarte los besos,
odio no escuchar tu silencio,
odio pensarte sin que me pienses.
Odio intentar cerrarte la puerta,
está lo suficientemente abierta para que puedas entrar de nuevo.
Los sonidos de tu piel,
el calor de las palabras,
las sensaciones primerizas.
Creer que te puedo olvidar
es como decir que no existe más amor,
parece poco posible, pero cierto.
Odio intentar sacarte de mi corazón
y que puedas entrar nuevamente,
entrar como un pensamiento fugaz
porque eres así.
Te puedo recordar en cuestión de segundos,
¿y dónde estás tú?
Te pienso pero no te veo,
te quiero pero no te olvido.
Creo que te amo tanto
que me dueles otro tanto de palabras.
Del dolor al amor solo hay tres simples letras
d e s - amor.
¿No lo sientes?
Todo está más frío ahora,
¿pero por qué?
De este lado todo se ve diferente.
Odio no encajar en tus opciones,
odio no poder besarte cuando te veo,
odio intentar odiarte y no poder,
no querer.
Odio ser la que siente, la que quiere,
la que aguanta la respiración cada minuto.
Odio amarte sin que quieras que lo haga.
Odio aún más no dejar de hacerlo,
pero el tiempo se nos acabó.
Diciéndole adiós a las opiniones,
a las oportunidades
y a los inalcanzables deseos.
Diciéndole adiós a las emociones,
y (tal vez) quedándome con las ganas,
el tiempo se acaba aquí.
- andrea ignacio




Comentarios